Negocios rentables

El mundo del motor mueve millones y millones de euros al año. Todos sabemos que es un gran negocio, todo lo que está relacionado con los coches al igual que con el futbol, es un filón de oro.

Esto lo saben muy bien las personas que montan desguaces o negocios en los que se venden motores segundamano y piezas de vehículos en general. El negocio está en comprar tan barato que aun vendiéndolo barato se le saque un pequeño beneficio.
Las zonas tienen mucho que decir también en el tema de las ventas y del tipo de desguace que se monta. Si la zona en la que vives es una zona de costa en la que los pescadores tienen pequeñas embarcaciones es muy probable que lo que funcione aquí sea un desguace de piezas de barcos, en las zonas de Andalucía por ejemplo, funcionan muy bien los desguaces de motos ya que debido al buen tiempo que hace la mayor parte del año, se viaja mucho más en moto que en coche, sobre todo en las fechas de primavera, verano y otoño.

Los desguaces del centro y del norte están más  inspirados en los arreglos de coches y de furgonetas. Sin duda un buen negocio ya que la mayoría de los vehículos españoles tienen más de diez años, edad en la que los coches empiezan a sufrir las consecuencias de los años y los achaques de la edad. Por supuesto no todos los coches se averían después de los diez años, algunos lo hacen antes, justo cuando menos te lo esperas, otros sobrepasan los quince años sin tener un solo dolor, con los arreglos típicos de esas edades pero sin averías de gravedad. Y es que todo esto depende de la vida que le demos al vehículo.

Los desguaces venden piezas para alargar la vida de nuestros coches, conseguimos con ello, mantener un poco más nuestro vehículo, conseguimos que la vida siga tal y como esta. No hay avería que no se pueda arreglar, si hasta el motor del coche se puede reemplazar por uno de segunda mano, no hay nada que nos obligue a desprendernos del coche su no queremos. Por muchos años que pasen, podemos sacar un buen provecho a nuestro vehículo, podemos alargar su vida gracias a los desguaces de piezas de segunda mano y a los negocios en los que se venden los motores de los coches de segunda mano.